¡Buen@ húmed@s días/tardes/noches!
¿Nunca os ha pasado que mientras os estáis mirando ropa entra una persona que enciende esa llama en vosotros? ¿Qué no deseáis verle probarse ropa, sino quitársela toda ella? ¿Qué esperas que se equivoque de probador y habrá tu cortina? O mejor aún, que tu jefa te mande a revisar los probadores y al abrirlo encuentres a esa persona en mitad del cambio... y no parezca que le desagrade el encuentro.
De esto tratará el próximo relato, en breves tendréis la muestra ;)
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